¿Cuánto vale usado? Una forma rápida de calcular el precio de casi cualquier producto
¿No sabés cuánto pedir por algo usado? El precio original no es suficiente. Con el valor actual, la antigüedad, condición y precios de productos similares podés estimar cuánto podría valer realmente antes de publicarlo.

El precio original es solo el punto de partida
Compraste algo en ₡100.000.
Un año después querés venderlo.
¿Vale ₡80.000? ¿₡60.000? ¿La mitad?
No existe un porcentaje universal para calcular el precio de un producto usado. Un iPhone puede conservar su valor de manera completamente diferente a una camiseta, unos sneakers o un videojuego. Aplicar automáticamente “precio original menos 30%” puede dejarte muy arriba o muy abajo del mercado real.
Una forma más útil de calcularlo es empezar por cuánto cuesta conseguir ese producto hoy.
Si algo que originalmente costaba ₡100.000 ahora se vende nuevo por ₡70.000, nadie que esté comparando opciones va a utilizar tus ₡100.000 originales como referencia. Tu producto usado está compitiendo contra el precio actual de ₡70.000.
A partir de ahí entra la condición.
Un artículo prácticamente nuevo, con poco uso y todos sus accesorios puede acercarse más al valor actual de uno nuevo. Conforme aparecen desgaste, antigüedad, daños o piezas faltantes, necesitás una diferencia de precio mayor para que comprar usado resulte atractivo.
Después viene la referencia más importante: otros productos iguales.
Si encontrás cinco personas vendiendo exactamente el mismo modelo entre ₡45.000 y ₡55.000, publicar el tuyo en ₡75.000 requiere una muy buena razón. Tal vez está sellado, incluye accesorios adicionales o tiene alguna característica que los demás no tienen. Si no existe esa diferencia, el mercado ya te está dando una pista bastante clara sobre su valor.
Pensá en rangos, no en un precio perfecto
Supongamos que después de comparar descubrís que un producto como el tuyo suele venderse alrededor de ₡50.000.
Eso no significa que necesariamente tengás que publicarlo exactamente en ₡50.000. Podrías pedir un poco más si está en mejores condiciones o si querés dejar espacio para negociar. También podrías colocarlo por debajo del promedio si tu prioridad es vender rápido.
Por eso es más útil pensar que tu producto tiene un rango razonable de mercado.
Por ejemplo, entre ₡45.000 y ₡55.000.
Dentro de ese rango decidís qué te importa más: maximizar cuánto recibís o aumentar la posibilidad de encontrar comprador rápidamente.
La pregunta final: ¿vos lo comprarías a ese precio?
Esta es una prueba sorprendentemente útil.
Imaginá que no sos el vendedor. Estás buscando exactamente ese producto y encontrás tu publicación al lado de otras cinco.
¿La escogerías?
Si la respuesta es no porque existe una opción prácticamente idéntica considerablemente más barata, probablemente ya sabés qué tenés que ajustar.
En Mercurio podés buscar productos similares antes de publicar para tener una referencia de precios. Una vez que definís el tuyo, los compradores también pueden enviarte ofertas, así que no necesariamente necesitás acertar un número perfecto desde el primer momento.
El valor de algo usado no es lo que pagaste, ni lo que te gustaría recuperar.
Es aproximadamente lo que otra persona está dispuesta a pagar hoy cuando tiene otras opciones enfrente.
Y para descubrir ese número, el mercado suele ser una calculadora bastante mejor que cualquier porcentaje.

